Pufo 4G.

Las operadoras acaban de abrir el melón de la telefonía 4G. Música pegadiza, gente guapa con sonrisas Profidén y buenrollismo desbordante. Así de maravillosa puede ser la vida con un terminal 4G en nuestras manos. Ya no hay recortes, ni rescate, ni promesas incumplidas. La 4G es la respuesta a nuestras plegarias. De aquí a navidades y merced a las machaconas campañas de publicidad, nuestra vida será inconcebible sin 4G. ¿Pero qué narices es eso del 4G?.

El acrónimo 4G no es más que la marca comercial de la LTE (Long Term Evolution), el nuevo estandar de conectividad de telefonía móvil. Estarán conmigo en que es mucho más sencillo asociar el término 4G a la evolución del hasta ahora rey 3G, que tratar de explicar como la UMTS se ve superada por la LTE. De todos modos, los magos del márketing deberán emplearse a fondo con el 4G. El camino será largo, difícil y lleno de trabas administrativas, políticas y técnicas. Desde esta perspectiva, ¿es interesante la 4G?, ¿a qué problemas se enfrenta su implantación?, ¿merece la pena?, ¿qué aporta que no tengamos ya con la 3G?. Como dice Jack, vayamos por partes:

La 4G es muy interesante, para los operadores. Es un nuevo filón al que sacar partido. La 3G está tan arraigada que la diferenciación del resto de las operadoras es difícil.  El recurso de regalar (es un decir) teléfonos por no portarse a la competencia se ha acabado y el único argumento que les queda es la bajada de precios o el  aumento de minutos y megas en cada tarifa. Pero son medidas que disminuyen su margen de beneficios, de modo que una nueva tecnología es un poderoso reclamo del que presumir y que les permite crear nuevas tarifas (más caras) añadiendo la coletilla del 4G. En un año, nadie podrá vivir sin 4G. Las ofertas para abandonar la 3G serán tan buenas que las tarifas sin esta conexión serán residuales. Si añadimos a la ecuación la variable teléfono-nuevo, el negocio es redondo. ¿Qué pensaban, que el teléfono que tienen ahora está preparado?. Siento ser portador de malas noticias, pero apenas un 3% de los terminales (los de gama alta, claro) que circulan en el país es compatible con esta nueva telefonía. Hagan cuentas.

¿ Problemas para su implantación?, todos. Ya les advertí en un artículo anterior, publicado en GrupoPues, sobre otro pufo, el de la TDT y la segunda migración de canales de televisión. Cuando un chiquillo entrega un trabajo en el cole que es una chapuza, se le pide más esfuerzo para la próxima vez. Cuando adultos chapuzas dirigen la implantación de la televisión TDT en un pais, las malas decisiones lastran el futuro e hipotecan el desarrollo tecnológico.

Hagamos memoria explicando el gráfico: Para la implantación de los primeros canales TDT se utilizaron las frecuencias que se encontraban a continuación de la TV analógica. Se procedió al apagón analógico y se ocuparon las frecuencias analógicas con canales TDT. Pero, y ahí se concentra todo el follón que ahora tiene como rehén al 4G, aún sabiendo que Europa había decidido asignar ese primer rango de TDT para las comunicaciones móviles del futuro (nuestro presente), se tiró por el camino de enmedio, no se desocuparon esas frecuencias y se les llamó Dividendo Digital. Algo así como, -Ya sabemos que habrá que desocuparlas, pero como ya estamos de follones con la TDT hasta el gorro, lo dejamos para otro día-.

Se preguntarán, ¿no hay más frecuencias?, ¿por qué es tan importante ese rango?. De acuerdo, ya que insisten en preguntar por las frecuencias, les recomieno echen un vistazo a otro de mis antiguos artículos. Para refrescar conceptos generales y sencillos sobre la transmisión de ondas electromagnéticas, solo diré que cuanto más alta es la frecuencia con la que se emite, más energía se requiere para hacerlo y mayor dispersión tiene el frente de ondas. Estas propiedades se traducen, en el caso telefónico, en que utilizar frecuencias altas aumenta el consumo del móvil (ya saben, baterías más grandes o enchufar el cargador más veces) y disminución muy rápida de la calidad de la señal según nos alejamos de las antenas. Por eso es tan jugoso el pastel de frecuencias de la TDT que hay que desocupar. Porque requerirá menos potencia que la actual 3G (durará más la batería) y tendrá más alcance (requiere menos antenas porque cada una proporciona más cobertura). A la espera del desalojo, las operadoras han elegido otras frecuencias sobre las que llevar el tráfico 4G, aunque debido a la saturación de los actuales rangos, no es una solución ideal. Unas utilizarán parte del rango de los 1800 MHz que ya se usa para comunicación 2G y otras han elegido el rango de los 2600 MHz, una frecuencia gasta-baterías. Como ven, apaños y ñapas temporales a la espera de que el gobierno se ponga manos a la obra y el Dividendo Digital pase a la historia.

Si merece la pena o no, lo dejo a su criterio. Tan solo les advierto de que por mucho bombardeo de publicidad sobre la 4G que reciban, fíjense en la imagen de la derecha. La cacareada 4G solo está disponible en unas pocas ciudades y no les aconsejo que se alejen mucho del área metropolitana o se quedarán sin cobertura y volverán a la mundana 3G. Las operadoras están vendiendo imagen, tecnología, humo para los que no residan en estas pocas ciudades. Los que puedan beneficiarse de esta cobertura, disfrutarán de velocidades de vértigo en aplicaciones de videoconferencia, TV a la carta, juegos on-line… pero tengan precaución. Transmitir información a esa velocidad requerirá unos bonos de datos mucho mayores que los que ahora se incluyen en nuestras tarifas. Con un bono típico de 500 MB al mes no podríamos ver ni un par de episodios de nuestra serie favorita. El negocio que se estima es de tales dimensiones que la inversión en márketing y publicidad es calderilla. Prepárense porque nos va a meter la 4G hasta en el cocido.

¿Podemos seguir viviendo con la 3G?. Por supuesto. Es más, la 3G es todavía asignatura pendiente en muchas partes de nuestro país, localidades en las que a la 3G la conocen por los anuncios de la tele. Bien es cierto que la orografía de nuestra península no facilita las cosas, pero no es menos cierto que tenemos querencia por dejar las cosas a medio hacer. Como además la publicidad nos vende un modelo de telefonía paradisíaco, ese 1% de la población que no tiene cobertura adecuada de móvil es despreciable. Lástima que ese 1% suponga casi medio millón de personas, que repartidas en pequeños pueblos o ciudades suponen una parte importante de nuestra geografía. En cuanto a las aplicaciones prácticas, no se cuántos de ustedes suelen hacer videoconferencia o ver la tele por el móvil (con 3G, la WIFI no cuenta) y necesiten ese plus de velocidad.

Para los que habitualmente usamos Whatsapp, mail, algún video de Youtube y Skype (llamadas de voz), vanos servidos con la 3G. Podríamos comparar este modelo con el audiovisual. El DVD contra el Bluray. De acuerdo, mola más el Bluray, pero para la inmensa mayoría de la población, no hay diferencias notables entre un formato y otro. De hecho y tras varios años de implantación, parece que solo la adopción de las 3D consigue que la población aprecie ese plus de prestaciones.

Consejo. Para que no me acusen de tirar piedras y esconder la mano, me mojaré con este tema. NO contraten 4G. No al menos hasta que se cumplan estas condiciones:

  • Utilización del Dividendo Digital para canales de telefonía 4G. Menos consumo de batería y mayor cobertura (incluso en zonas no metropolitanas).
  • Tarifas de precios similares a las actuales con 3G y con bonos de datos mucho mayores.
  • Plan renove de terminales. Los actuales modelos compatibles con 3G deberán desecharse en favor de nuevos, más modernos y multibanda.

Mientras tanto, disfruten de su teléfono que ya llegarán tiempos mejores.

Más info: Alt1040, Xataka y webs de operadoras de telefonía.

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